Conecta con nosotros

Hola, ¿qué estás buscando?

Actualidad

Ubuntu 11.10 Oneiric Ocelot: el análisis

5 of 10
Use your ← → (arrow) keys to browse

Unity, algo más maduro (III): La usabilidad en tela de juicio

Con todos estos cambios, uno podría pensar que en Canonical han avanzado en materia de usabilidad. Puede que lo hayan hecho en algunos apartados, pero en otros sigo creyendo que aún queda un larguísimo camino por recorrer. La usabilidad de Unity sigue siendo mediocre en temas cruciales como la obsesión por el ahorro de espacio: teniendo en cuenta que la mayoría de los usuarios disponen de pantallas y resoluciones de trabajo cada vez mayores, no entiendo esa fijación por ahorrar espacio horizontal o vertical. En todo caso, mi opinión es la de ofrecer a los usuarios la opción de activar esos ahorros verticales u horizontales, algo que hacen en ciertos casos (fijar el lanzador/Dock de Unity con el plugin de Compiz) pero que no hacen en otros muchos.

¿De verdad necesitamos gedit a pantalla completa? 

El ejemplo perfecto es el de las aplicaciones maximizadas. Unity apuesta por un modelo en el que trabajemos a pantalla completa, pero sinceramente, hay aplicaciones que no tiene sentido abrir a pantalla completa cuando uno trabaja a grandes resoluciones. En esos casos precisamente los usuarios gustan (gustamos) de tener varias ventanas a la vista en todo momento, cada una con su espacio cuidadosamente definido por el usuario para trabajar lo más a gusto posible.

En Unity sucede además que en esa obsesión por ahorrar espacio las ventanas maximizadas ocultan sus botones de cerrar, minimizar o maximizar la ventana, que solo aparecen si movemos el ratón a la esquina superior izquierda del escritorio. El «hover» del ratón en esa zona hará que aparezcan los «malditos» botones, que tampoco hacen tanto daño siendo ocultados en modo maximizado.

Otro fallo evidente de la usabilidad es el que presenta el menú de apagado, que aparece en la parte superior derecha, en el panel de Ubuntu, con el icono de una rueda dentada. Al desplegarlo vemos la opción para Suspender, Hibernar o Apagar, pero no aparece directamente la opción de reiniciar que es la que aplicamos en muchas ocasiones. La opción de Reiniciar aparece una vez pinchamos en Apagar, así que Canonical nos obliga a darle dos veces al ratón cuando lo más natural hubiera sido incluir la opción directamente y ahorrar un clic de ratón a los usuarios para ese caso. ¿Hay alguna razón lógica? Yo, desde luego, no la conozco, y no entiendo esa decisión.

Esa usabilidad que tantas pasiones levanta -después de todo, las críticas a Unity acaban siendo críticas de usabilidad- se confirma con la que para mi es la más grave de todas las desventajas de Unity.

¿Qué ha pasado con el menú de apariencia?

Por alguna razón, Canonical está siguiendo el camino contrario al que todos habíamos asociado a Ubuntu y a las distribuciones Linux: libertad para dejar el escritorio a nuestro gusto. El menú de Apariencia de la vieja Ubuntu desaparece para dar paso a un asistente en lo que lo único que podemos cambiar es el fondo de pantalla. Ni más, ni menos. ¿Dónde está aquel menú de apariencia que nos permitía cambiar las tipografías, el tema o los efectos visuales?

Todos esos cambios cruciales para muchísimos usuarios están ahora muy poco al alcance de los usuarios noveles, que por lo visto ya no tienen derecho a modificar el aspecto de su escritorio. Al rescate ha llegado GNOME Tweak Tool (no instalada por defecto, por cierto), una herramienta que de hecho nació para servir como utilidad de GNOME Shell, o incluso dconf, que es la herramienta que sustituye a gconf y que solo es apta para usuarios avanzados, además de haber recibido bastantes críticas.

Advertencia, desplázate para continuar leyendo

Actualización (26/10/2011): Como algunos habéis apuntado en los comentarios, en realidad no todo es culpa de Unity y de Canonical, desde luego, ya que el equipo de GNOME también desempeña un papel clave en todo lo concerniente a GNOME 3, pero la personalización de la interfaz Unity era responsabilidad de Canonical, puesto que se trataba de su interfaz. Y darnos la posibilidad de cambiar cosas con herramientas que deberían haber estado en el panel de control de Ubuntu era obligatorio, aunque espero que corrijan el error en futuras ediciones.

Puede que Unity simplemente necesite que nos acostumbremos a él, pero empieza a ser preocupante que necesitemos más clics para la mayoría de las cosas, que los ratones recorran más kilómetros (habría que comprobar qué marcan los odómetros tras una sesión de trabajo con Unity y tras una con GNOME 2.x), y que Ubuntu esté limitando nuestra capacidad de personalización, cuando lo que nos gusta a los linuxeros es la libertad y las opciones que definen a todo el software libre. Unity está más maduro, pero hay decisiones que lamentablemente sigo sin entender ni compartir… y que parece que además tendrán continuidad en el futuro.

Contenidos del análisis

5 of 10
Use your ← → (arrow) keys to browse
130 Comentarios

Te recomendamos

Actualidad

Unity (Parte 3): Ayudas prácticas La usabilidad de Unity aún está por demostrar, y encontramos ventajas y desventajas al trabajar con este gestor de...

Actualidad

Ciertamente, tener a Linux en las escuelas o, dicho con más propiedad, tener a GNU/Linux en las escuelas, no debería ser una pregunta abierta...

Actualidad

Fantástico el artículo que nos presentan en Wazi y que nos hace un recorrido por algunos de los trucos más potentes a la hora...

Actualidad

Abriendo las tripas de Fedora 14 El kernel usado en Fedora 14 no se basa en el reciente kernel 2.6.36, sino que en lugar...