Cuando KDE anunció el pasado mayo una inversión de más de un millón de euros, ya se indicó que los grandes beneficiados serían Plasma, KDE Linux y la infraestructura crítica del proyecto. Sin embargo, una parte menos visible del acuerdo apuntaba a «los frameworks que sustentan sus servicios de comunicación» y ahora sabemos con más detalle a qué se refería.
Según cuenta el desarrollador Kevin Ottens en su blog, el objetivo es reforzar el conjunto de aplicaciones de gestión de información personal de KDE, con Kontact, KMail y KOrganizer a la cabeza, pero poniendo el foco en sus cimientos: Akonadi y los recursos que permiten conectar correo, contactos y calendarios. Un ámbito que el proyecto nunca ha conseguido afinar a la altura de otras alternativas en el escritorio, por más años que lleve intentándolo.
Para llevar a buen puerto este ambicioso objetivo, KDE e.V. ha contratado a la consultora francesa enioka Haute Couture, dentro de una iniciativa orientada a mejorar la posición del ecosistema KDE muy especialmente en empresas y administraciones públicas, o lo que es lo mismo, en el ámbito profesional, donde más se suele usar este tipo de software.
Así, el plan de trabajo se divide en tres áreas: calidad, modernización de protocolos y facilidad de despliegue. En la primera se está desarrollando una batería de pruebas de integración para cubrir conjuntamente los componentes relacionados con IMAP y DAV, que ya ha permitido descubrir errores desconocidos y reproducir otros problemas antiguos que resultaban difíciles de localizar.
En el apartado técnico, las prioridades pasan por mejorar el soporte de IMAP4rev2 y QRESYNC, con el propósito de acelerar la resincronización y reducir el consumo de red. De igual modo, se trabaja en notificaciones push para DAV, pese a que la especificación todavía no está completamente estandarizada, así como en optimizar la sincronización de CalDAV y el soporte de iTIP para invitaciones.
También se apunta a una de las deudas pendientes en la suite de productividad de KDE: simplificar la configuración. La idea es que la detección automática de servicios funcione introduciendo únicamente una dirección de correo y una contraseña, acercar esta función a las Preferencias del sistema y combinarla en el futuro con capacidades de administración de dispositivos en KDE Linux.
Parte de estas mejoras llegará con KDE Gear 26.08 el mes que viene, mientras que otras se reservarán para la última versión del año (la 26.12). Señala Ottens que el proyecto debería completarse a finales de 2026 o comienzos de 2027, dejando una base más sólida para recuperar usuarios y colaboradores en un área esencial para cualquier propuesta de escritorio profesional.
Ya era hora, se podría añadir, y es que KDE tiene un conjunto de software PIM muy completo y potente, pero poco fiable en entornos de producción. La renovación de la base es un primer y muy importante paso por todo lo que ello conlleva, pero no debería ser el único. Otro aspecto al que urge prestar atención es el de la interfaz de unas aplicaciones cuyo diseño parece sacado de principios de siglo.




















