Tal y como recogen nuestros compañeros de MCPRO, Red Hat ha puesto en marcha una nueva modalidad de soporte para Red Hat Enterprise Linux (RHEL) destinada a quienes necesitan mantener una misma versión del sistema durante mucho más tiempo del habitual. La compañía la presenta de manera informal como RHEL forever: The Long-Life Add-On según su denominación oficial.
El nombre es bastante descriptivo, dado que esta extensión no tiene una fecha de finalización predeterminada. Mientras el cliente mantenga el servicio, Red Hat seguirá proporcionando soporte para la versión contratada mediante renovaciones anuales y bajo unas condiciones económicas personalizadas, cuyo importe no se ha hecho público.
La cobertura incluye parches para vulnerabilidades clasificadas como críticas por Red Hat Product Security, correcciones urgentes de errores y asistencia técnica las 24 horas del día, los siete días de la semana. Como sucede con otros programas de mantenimiento extendido de la compañía, las correcciones se aplicarán mediante backports, trasladando los cambios necesarios a versiones antiguas sin introducir actualizaciones que puedan alterar las API o comprometer la estabilidad de las aplicaciones.
Este último punto es el que da sentido a la propuesta, ya que en muchos entornos empresariales, la vida útil de una aplicación, una plataforma o una infraestructura supera con creces el ciclo de soporte ordinario del sistema operativo. Migrar porque termina el mantenimiento de RHEL puede implicar costes elevados, interrupciones, procesos de certificación y validación, o incluso la renovación anticipada de hardware que todavía cumple con su función.
Red Hat señala especialmente a sectores regulados como las finanzas, las telecomunicaciones, la sanidad o la Administración pública, donde los calendarios tecnológicos están condicionados por normativas, auditorías y despliegues planificados a muy largo plazo. Con RHEL forever, estas organizaciones podrán acompasar mejor la vida del software con sus inversiones y evitar migraciones forzosas por una fecha fijada de antemano.
La novedad no sustituye al soporte extendido que Red Hat ya ofrece. La compañía dispone de modalidades capaces de prolongar el mantenimiento de las versiones principales de RHEL hasta 14 años, así como de ampliar durante seis años determinadas versiones menores. The Long-Life Add-On comienza donde terminan esos programas y permite continuar más allá sin establecer un límite previo.
Eso sí, no será una opción abierta a cualquier suscriptor. Para contratarla será necesario disponer de una suscripción activa a Red Hat Enterprise Linux Extended Life Cycle Support Premium, sobre la que se añadirá esta extensión anual.
RHEL forever no elimina la conveniencia de actualizar ni convierte en eternas las tecnologías antiguas, pero ofrece una salida a quienes no pueden ajustar sus sistemas a los calendarios habituales. En ese contexto, más que soporte «para siempre», lo que Red Hat vende es tiempo: tanto como el cliente necesite y esté dispuesto a pagar. Más información.




















