KDE sigue adelante con sus planes para abandonar definitivamente el soporte de X11 en Plasma. El proyecto ha publicado una nueva actualización sobre el estado de la transición a Wayland y los datos que maneja apuntan a que el cambio está prácticamente consumado entre quienes utilizan las versiones más recientes del escritorio…, aunque como se podrá aventurar, el dato tiene truco.
Recuerda el desarrollador David Edmundson que Plasma 6.7, cuyo lanzamiento se espera en apenas un par de semanas, será la última versión que incluirá una sesión de X11, mientras que Plasma 6.8, previsto para el último tramo del año, llegará ya como una versión exclusivamente basada en Wayland. Esto implica la eliminación de la sesión X11 del escritorio, así como de buena parte del código específico de X11.
La noticia no pilla por sorpresa a nadie, claro está. Como contamos en MuyLinux cuando KDE anunció oficialmente sus planes, el proyecto considera que mantener dos caminos de desarrollo paralelos ha dejado de tener sentido, especialmente cuando Wayland se ha convertido en la opción predominante entre los usuarios y desarrolladores del entorno. Al menos, entre aquellos más implicados con el mismo.
Edmundson sostiene esta afirmación con datos concretos, y es que de acuerdo con las métricas internas de KDE, más del 95% de los usuarios de Plasma 6.6 utilizan Wayland, una cifra que ha ido creciendo con cada nueva versión del escritorio. El dato resulta todavía más significativo porque prácticamente nadie dentro del propio proyecto continúa desarrollando o probando Plasma sobre X11, explica.
Conviene matizar, no obstante, que estas estadísticas proceden de los sistemas de telemetría opcionales de KDE y, por lo tanto, no reflejan necesariamente la realidad de toda la base de usuarios del escritorio. He aquí el «truco». Edmundson asegura a este respecto que los datos coinciden con la información obtenida a través de Sentry, la herramienta utilizada para recopilar informes automáticos de fallos.
En efecto, sigue tratándose de un dato sesgado, pero es la información de que disponen los desarrolladores para tomar decisiones. Por eso es importante colaborar con estas cosas, más aún cuando se trata de informes opcionales y orientados al desarrollo del escritorio.
Con todo, la fotografía cambia cuando se incluyen también los usuarios de Plasma 5.27, la última versión de la rama anterior, en cuyo caso la adopción total de Wayland se situaría en torno al 76%. Sin embargo, hace tres años Wayland todavía no era la opción predeterminada y muchos de esos usuarios continúan utilizando X11 por simple inercia o porque permanecen en distribuciones con versiones más antiguas del escritorio.
Más allá de las cifras, desde KDE insisten en que la eliminación de X11 permitirá simplificar el desarrollo de Plasma y centrar todos los esfuerzos en una única plataforma, aunque es lo que ya se está haciendo grosso modo. Entre otras cosas, esperan aprovechar esta decisión para introducir nuevas optimizaciones de rendimiento, mejoras en el consumo de memoria y funcionalidades que hasta ahora resultaban más difíciles de implementar debido a la coexistencia de dos infraestructuras diferentes.
Eso sí, la desaparición de la sesión X11 no significa el abandono inmediato de las aplicaciones basadas en esta tecnología. KDE mantendrá la postura más generalizada en el ámbito de Linux en el escritorio, incluyendo el soporte de XWayland, la capa de compatibilidad que permite ejecutar aplicaciones y juegos X11 sobre Wayland, mientras que las aplicaciones KDE seguirán funcionando en entornos X11 de terceros durante el futuro previsible.
Edmundson reconoce que la transición no será completamente transparente e inocua para todos los usuarios y que determinados flujos de trabajo, herramientas o scripts personalizados podrían requerir ajustes. Por ello, anima especialmente a quienes todavía dependen de X11 a probar Plasma 6.7 y reportar cualquier problema antes de que llegue Plasma 6.8 y el cambio se haga efectivo.




















