Diversos estados de Estados Unidos, todos o casi todos gobernados por el Partido Demócrata, están aprobando una verificación de la edad a nivel del sistema operativo. Estas leyes, que en casos como el de Michigan cuentan con el apoyo del Partido Republicano, están generando un gran revuelo, un revuelo que, de ir demasiado lejos, puede derivar en la prohibición de facto del software libre y el código abierto en la computación doméstica, lo que supondría el fin del escritorio Linux al menos en suelo estadounidense.
El principal pretexto para la aprobación de la verificación de edad a nivel del sistema operativo es la protección de los niños, pero precisamente esas legislaciones sientan un listón y un precedente muy peligrosos que abren la puerta a un control total de la población por parte de los gobiernos, tal y como se puede ver en creaciones artísticas como la novela 1984 de George Orwell.
Volviendo al tema, si un sistema operativo es de por sí algo +18, significa que es un contenido no apto para menores o que es una herramienta u objeto que no debería estar en manos de un menor y menos de un niño, como por ejemplo una radial. Viendo que ninguno de los cinco sistemas operativos más populares en el ámbito doméstico, Android, Linux, Windows, macOS e iOS, muestran de manera predeterminada un contenido que se pueda considerar como +18, lo único que nos queda es que se trata de una herramienta que no debería ser usada por un menor.
Aquí es donde llega la gran pregunta: ¿cuántas cosas tenemos en nuestras casas que no deberían estar en manos de niños? Muchos de nosotros tenemos cuchillos de cocina grandes, taladros y mil cosas más que pueden provocar daños, tanto a los mismos niños que los cojan como a otros. Creo que no hace falta que diga que un sistema operativo es una herramienta muchísimo más inofensiva que los objetos que he ido mencionando, y si un sistema operativo es algo +18, no hay ninguna razón moral o de coherencia para no implementar lo mismo en cualquier otra cosa susceptible de ser peligrosa.
Como acabo de exponer, la verificación de edad a nivel del sistema operativo es la semilla perfecta para obligar a la implementación de lo mismo en un porcentaje importante de los objetos que tenemos en nuestros hogares, llevándonos a un escenario que a muchos nos resulta difícil de creer, sobre todo porque parece algo más bien sacado de alguna novela distópica, como la mencionada 1984, que una cosa plausible en los países que se suponen democráticos y liberales, más si retrocedemos un cuarto de siglo.
Es más, si cojo una máquina del tiempo, vuelvo al año 2000 y explico a la gente cómo es el mundo en 2026, estoy totalmente seguro de que casi nadie me creería y que la inmensa mayoría me llamaría catastrofista, profeta del apocalipsis, adicto al gorrito de aluminio y cosas por el estilo. Y no les culparía, porque desde su punto de vista, lo que vivimos hoy en día es difícil de creer. Incluso a mí me cuesta creer hasta dónde hemos llegado.
Explicado el contexto, llego al punto al que quería llegar: systemd. La verificación de edad ha puesto al escritorio Linux, al menos hasta el momento de la publicación de este artículo, en una situación difícil en suelo estadounidense. Recordando que uno de los objetivos de Richard Stallman fue empoderar a los usuarios cuando creó el software libre, uno esperaría que la primera reacción de un proyecto de este tipo fuese la oposición, pero no.
En systemd decidieron, de manera un tanto inadvertida, introducir una verificación de edad a través de un módulo opcional, el cual almacena el dato de manera local y sin enviárselo a nadie. Desde systemd y las personas que defienden la introducción de esta característica se argumenta que técnicamente es una minucia, y si bien tienen razón en ese punto, las verdaderas cuestiones son otras: las motivaciones para su introducción y hacia dónde podría derivar.
Con la verificación de edad en systemd, los encargados del framework de sistema han enviado un mensaje claro: sí, el escritorio Linux es una herramienta +18 que no debería estar en manos de un menor. Esto es un evidente gesto de sumisión ante los postulados del Partido Demócrata de Estados Unidos, o así lo veo yo: no tengo pruebas, pero tampoco dudas.
Si actúas como un representante del software libre o del código abierto, la ideología que debes representar es la del software libre o la del código abierto respectivamente. Por otro lado, no hay que olvidar que ambos son solo modelos de distribución de software, no establecen patrones de diseño ni de cómo debe funcionar un programa o una aplicación, lo que convierte a ambas causas en temas profundamente políticos, pero de una política dentro del ámbito del software, y por eso hay que evitar que la política “tradicional” interfiera de una manera que las termine corrompiendo, en especial en lo que respecta a un software libre que nació, al menos en un principio, para romper las cadenas que puedan atar al usuario.
Estas verificaciones de edad que se están aprobando no son una cuestión de ideologías, no son una cuestión de derechas contra izquierdas, de rojos contra azules… No, esto es mucho mucho más básico. Estas leyes son un brutal atropello a las libertades básicas que todo individuo debería tener, y que se supone estaban plenamente garantizadas en los estados presuntamente democráticos y liberales. Y no son solo un atropello en este sentido, sino que también representan toda una traición a los valores que llevaron a la fundación de Estados Unidos. Desgraciadamente y por lo que veo desde la Andalucía profunda, el Partido Demócrata y el Partido Republicano no son más que organizaciones ultracorruptas.
Cambiando la perspectiva y siendo menos críptico, resulta incomprensible que systemd se haya postulado de manera tan rápida para hacer algo así. ¿Tendrán las distribuciones que pasen por el aro algún poder o control sobre la situación, cuando son los estados los que han aprobado las leyes, quienes tienen la sartén cogida por el mango? Dicho con otras palabras, systemd ha facilitado un mecanismo que nadie les había pedido, comprometiendo así a toda distribución para escritorio que no acate la ley, u obligándola a desaparecer de los territorios correspondientes.
Estoy totalmente convencido de que si una iniciativa legislativa como esta hubiese procedido del gobierno federal, o sea, de la Adminstración Trump, los responsables de systemd se habrían mostrando en contra. Y no solo ellos. En serio, no se puede ser más cobarde y cínico.




















