El fondo de capital privado EQT estaría explorando la venta de SUSE, ocho años después de su adquisición. Según una información publicada por Reuters, la operación podría valorar la compañía en hasta 6.000 millones de dólares (unos 5.100 millones de euros), aunque el proceso todavía se encuentra en una fase temprana.
De acuerdo con las fuentes citadas por el medio, EQT ha contratado al banco de inversión Arma Partners para sondear el interés de diferentes inversores de capital privado ante una posible transacción. No obstante, las conversaciones se encuentran en una etapa tan inicial que ni siquiera existe la certeza de que finalmente se materialice la venta.
Ninguna de las partes involucradas ha realizado por el momento comentarios al respecto de esta información ni ha respondido a las solicitudes de Reuters. Tampoco han desmentido lo que la agencia califica como una exclusiva basada en fuentes bien fundamentadas.
El movimiento llega después de que EQT recomprase el total de acciones de SUSE para sacar la compañía de bolsa. Esto ocurrió en 2023 y la valoración entonces fue de unos 2.960 millones de dólares (unos 2.720 millones de euros), por lo que de confirmarse la noticia y el coste de la operación, el valor de la empresa prácticamente se habría duplicado en algo más de dos años.
Según las estimaciones citadas por Reuters, SUSE genera alrededor de 800 millones de dólares en ingresos anuales y más de 250 millones de dólares en EBITDA (beneficio operativo antes de impuestos, intereses y amortizaciones). Estas cifras sitúan el posible valor de la operación en una horquilla de entre 4.000 y 6.000 millones de dólares.
De confirmarse la oferta y de concretarse la compra, SUSE estaría cerca de cambiar de propietaria una vez más: la quinta ya. La compañía nació en Alemania en 1992 y, tras más de treinta años de trayectoria, ha pasado por manos de Novell, The Attachmate Group, Micro Focus y ahora EQT.
La duda estaría en si, después de la «independencia» ganada con EQT —firma de capital privado con sede en Suecia y primer propietario cuyos intereses de negocio no estaban directamente relacionados con la tecnología de la compañía alemana—, podrían cambiar las cosas en el seno de SUSE y, sobre todo, con los proyectos desarrollan.




















