GPLv3, un año después
La llegada de las licencias GPLv3 causó un buen revuelo entre los desarrolladores Open Source. Como muchos sabréis, existe una (absurda) batalla entre el movimiento FSF que lidera Richard Stallman, rey de los talibanes, y la filosofía Open Source, más relajada a la hora de contemplar el desarrollo de aplicaciones y con la que yo personalmente me siento mucho más afín. Stallman fue el que trató de promover el uso e implantación de la nueva versión de la famosa licencia GPL de GNU, pero se encontró con un primer escollo importante: Linux sigue siendo terreno de GPLv2, y no parece que la cosa vaya a cambiar a corto plazo.
La publicación de la GPLv3 y de su variante LGPLv3 se realizó hace un año, el 29 de julio de 2008, y durante ese tiempo está claro que cada vez un mayor número de proyectos han migrado a esta licencia o la han adoptado desde sus inicios. No soy un experto en estos temas y no quiero meter la pata, pero lo que sí es cierto es que si Linus Torvalds no la ha adoptado para nuestro sistema operativo preferido, por algo será.
Aún así, en Palamida, un organismo dedicado al seguimiento de proyectos Open Source, han realizado un excelente estudio de la situación de GPLv3, LGPLv3 y AGPLv3 (que surgió en Noviembre) y parece que efectivamente el número de proyectos que han adoptado estas licencias es muy importante. Sin embargo, en el mismo blog se publican entrevistas con Stallman y Chris Di Bona (mandamás de la división Open Source de Google) y las respuestas de ambos, además de en tono borde, no acaban de dejarle a uno la impresión de que estén muy contentos con la marcha de la licencia.
El estudio está lleno de gráficas y explicaciones, pero es tan largo que lo mejor es que le echéis un buen vistazo. En Linux.com también han publicado un buen resumen del tema, y de nuevo las conclusiones son bastante confusas:
A year after third versions began to be released, an absolute judgment of their success is still impossible. No comparison can be made with the success of the second versions after their release in 1991, because the free software community and the pressures upon it have changed so drastically since then.
Aún así existen un buen número de proyectos importantes que ya han apostado por LGPLv3, como OpenOffice.org, o Ubuntu Launchpad, que hace uso de AGPLv3, una licencia que según Palamida tiene un futuro interesante. Habrá que verlo.
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Comentarios
No estropees tus buenos post enfrentandote a un compañero. Stallman está ahí para recordarnos la meta a la que hay que llegar. Open Source está bien para las empresas, por seguridad (de ver el código) y saber como está hecho (estudio).
Pero si no se puede modificar un producto se puede convertir demasiado fácilmente un monopolio de una empresa y de hecho ya es dificil competir con algunos productos Free Source que han cogido multinacionales.
Estamos en el mismo bando, prefiero Open Source que Closed Source (de la manga), discutir no tiene que ser enfrentarse, por mucho que se grite. no? :-)
jh, gracias por el apunte. Estoy de acuerdo contigo, y la nomenclatura es un tema peliagudo porque efectivamente Linux es en realidad y como dices el nombre del núcleo. Stallman siempre defiende que se le llame GNU/Linux, pero ya ha habido mucho debate en el tema y lo cierto es que Linux se ha aceptado de facto para denominar al sistema operativo. En cuanto a Stallman en sí, tuve la ocasión de conocerle personalmente y me temo que tras charlar con él y leer mucho de lo que dice y predica, sigo en mis trece. No pongo en duda que el hombre haya sido un verdadero gurú, se haya programado él solito emacs y parte de gcc, pero su faceta como programador no tiene nada que ver con la de la filosofía que defiende, en la que sólo hay dos extremos. Esas posiciones tan radicales son peligrosas (como mínimo), y aunque respeto muchísimo su trabajo y aportación a lo que tenemos hoy, no respeto su visión del software. Hay sitio para todos, y este hombre ve cualquier crítica como un ataque personal. No hay razonamiento. No hay excusa. No hay perspectiva.
Anonymous: gracias por las felicitaciones, pero de verdad, Stallman es, en mi opinión, el mayor talibán tecnológico que existe (bueno, puede que Ballmer y Jobs en lo suyo también cuenten). No hay que ver la palabra tanto para descalificar como para señalar precisamente que las ideas de este hombre son muy, muy extremistas. Y a mí me encanta la discusión, que conste! Pero Stallman no debate. Se enfrenta, como dices tú.
En fin, que lo siento chicos, pero ahí se queda la frase ;)
Con todo el respeto, creo que confundes extremismo con radicalidad.
Stallman es radical, en el sentido de buscar una solución de raíz (de ahí lo de radical) para otorgar libertad total al usuario de software. La solución para él radica (de nuevo aparece raíz) en la adopción de la licencia libre que propugna. Es una postura basada en principios desarrollados de forma racional.
En cambio, un extremista es aquel que defiende posturas sin una base racional, es decir, introduciendo elementos ajenos a la razón como prejuicios, racismo, xenofobia, creencias religiosas, etc. Por su forma de “pensar”, el extremista suele tender a imponer su criterio de forma violenta, ante la ausencia de una coherencia que le permita convencer a los demás de forma racional.












Permitime hacerte una pequeña correcion.Como decis “nuestro querido sistema operativo” no es Linux, es GNU/Linux. Linux es solo el nucleo, es una parte importante pero solo una parte. El sistema en si es GNU. El movimiento open source busca transar con las empresas para que estas no se molesten. Tratar de “rey de los talibanes” a Stallman me parece una falta de respeto, ya que sin este “taliban” vos no tendrias “tu querido sistema operativo”.
Las cosas como son.
Saludos¡¡¡